Reina Ekléctica Pública: marzo 2007

viernes, marzo 09, 2007

Ayer fue el Día Internacional de la Mujer, al correo real llegaron muchas felicitaciones, esta es una de mis favoritas. Gracias!

Mujer

No tengo nada que reprocharte
aliento desnudo

Te amo aburrida y demacrada
somnolienta
te prefiero decadente
taciturna
desenfadada y cotidiana
con ataques de comezón

Te cepillas con formol
para conservar esa sonrisa
corazón zurcido
recetas para mañana
dietas para la gastritis
brebaje común para jaquecas y vecinos
depresión obligada de domingo

Solo conoces la primavera
de tu suavizante
arrugas y catástrofe
paraíso a domicilio
Tú, desde el ayer descolorido
M u j e r

Y antes del desayuno
me gusta digerir tus dedos
tu planta firme, tu olor sincero.
Y en tu vagina, la semilla amarga
placer que me hipnotiza.

Me gusta que me digas idiota
soy un perfecto desperfecto
entre la alacena y tu neurosis
sólo un imbécil
no tengo nada
excepto vino barato
poesía en latín perro
y nuestra canción de aniversario:
a working class hero

xesartena

martes, marzo 06, 2007

¡Sobreviví al fraude telefónico!

¡Nada escapa a mi sagacidad!

Jauja. Diez de la noche.

Reina: la llaman de Banamex.

¿A las diez de la noche? No mm, esos de plano no descansan.

Con mi dulce voz y gran motivación por atender una llamada del BANCO a las DIEZ de la NOCHE contesto – ¡Asunto! – jajaja, (lo pensé, pero no lo hice), sólo dije – Sí, diga – y bueno, se suelta un joven a hablarme sin parar sobre las ventajas de una promoción que me ofrecía Banamex gracias a mi fabulantástico historial crediticio (sí claro) y a informarme que, gracias a que yo era muy apreciada era por el banco (pobre tipo, se nota que no sabía nada sobre mis cansadas experiencias) me hacía merecedora a una oferta sensacional: sólo por 1.50 pesos al día (o sea, ganga precio) en caso de que yo me quedara desempleada o muriera o yo que sé, el banco se haría responsable de mis deudas… No es mala idea ¿verdad? Y bien, si estaba dispuesta a pagarlo, sólo tenía que darle el número de seguridad de mi tarjeta de crédito… fue, en ese momento donde pensé: sí claro, ¿que más? ¿pavo? ¿mis ahorros?, ya sabes, yo trabajo y tú te gastas el dinero. En fin, el tipo aseguró que me llegaría información vía postal sobre la promoción y que ya tendría más datos. –Ok- le dije. En cuanto tenga los impresos, te aviso ¿sale? Gracias BYE.

Claro, tú les das tu número de seguridad, ellos se compran una moto por Internet (es real) y luego tú te ves envuelta en trámites legales infinitos para que el banco te cubra por fraude…

Habitantes listos, truchas, atentos: adviertan a sus abuelos, abuelas, padres, madres, hermanos, hermanos, amigos, amigas y conocidos o conocidas que no revelen datos personales a personas desconocidas por teléfono, suenan bien pero son el mal!!!!!!!!!!

Saludos.